No soy rubia ni me gusta el martini con hielo. Lloro con mucha facilidad, pero soy tan divertida en ocasiones que te dolerá cada centímetro del cuerpo de tanto reírte. No se cantar y nunca me han enseñado a sonreír, tuve que aprender sola. Soy incapaz de estarme quieta, no me enfado casi nunca, y me pico por tonterías, aunque se me pasa muy rápido, también. No me gustan las prisas, ni tampoco la soberbia. Odio el orgullo, sin embargo, el a mi me adora. No soporto los silencios, los semáforos en rojo, ni que me enciendan la luz de madrugón y me hagan volver a la realidad. Odio las bullas, que llueva cuando no debe llover. Odio domir poco, levantarme temprano. Odio que me digan "ok" o "no te traves". Odio las conversaciones de ascensor. Odio las promesas que no se cumplen. Me enerva no saber lo que quiero, y al mismo tiempo saber que lo que quiero no se puede tener. No aguanto que la gente me ignore cuando hablo, y al mismo tiempo odio ser el centro de atención. Me gusta mirar la hora, pues es lo único que hace que me de cuenta de que el mundo sigue, sin importarme que pase o haya dejado de pasar. Me gusta el helado de vainilla. Me gusta mirar hacia atrás y ver todos mis pasos andados, es bonito ver qué momentos vividos, se convirtieron en recuerdos inolvidables… Me gusta recordar personas que ya no tengo a mi lado, tener la ilusión de retroceder en el tiempo para revivir cosas, me encanta no perder la esperanza de conseguir algo, es bonito soñar , creer que no me podrán despertar del sueño. Darme cuenta de que las personas que elegí verdaderamente merecían la pena y que los que no están no la merecían tanto. Me gusta experimentar nuevas sensaciones.Bailar sin parar en mi cuarto. Escaparme de los problemas. Divertirme sin parar y caer rendida en mi cama todas las noches. Tomar decisiones a lo loco, arriesgar para ganar ; mirar las cosas con ilusión, vivir el momento. Equivocarme una y otra vez ; conocerme y superarme. Hablar con la mirada; caerme y levantarme una y otra vez; dejar que la vida me despeine. Que mis piernas tiemblen mientras que mil pensamientos rodean mi cabeza; no dosificar los placeres. Me gusta estar con ÉL y olvidarme de todo...
y vale lo reconozco, me gusta el chocolate y las películas románticas. No me gusta decir lo que quiero. Lloro a veces pero me río con facilidad, me muerdo las uñas y me cuesta encontrar el regalo perfecto. De acuerdo, pienso a menudo en tonterías y no llego a ninguna parte, lo sé, no soy perfecta, pero tampoco me preocupa demasiado.